Deporte: una vía para la inclusión femenina
Durante
muchos siglos el deporte es considerado como un espacio de sano entretenimiento,
que une a personas de distintas edades, sexos, razas, religiones y clases
sociales para demostrar habilidades y capacidades en distintas disciplinas.
El
deporte se ha popularizado hasta llegar formar parte de la vida cotidiana de
nuestra sociedad, debido a varios factores como el aumento de tiempo libre del
cual se beneficia la población gracias a la regulación de su jornada laboral, o
por salud, todo esto con el fin de buscar bienestar social y un Buen Vivir.
Ecuador
siendo considerado un país que concentra gran cantidad de deportes y
deportistas, cada uno de ellos participes de eventos internacionales dejando en
alto el nombre de los ecuatorianos. Los deportes más conocidos son el fútbol,
básquet, atletismo, marcha, natación, entre otros, que son practicados por
niños, jóvenes y adultos que encuentran en el deporte una forma de
entretenimiento.
En los últimos años nuestro país a nivel deportivo ha
conseguido más referentes no solo en lo futbolístico sino en distintas
disciplinas. Sin embargo, en las distintas provincias aún falta inversión para
que nuestros deportistas practiquen de una mejor manera su disciplina, es por
ello que se crearon las federaciones deportivas, instituciones que contribuyen
con el crecimiento de los deportistas.
Estos
antecedentes han provocado que cualquier clase de deporte ya no sea solamente
dirigida para el género masculino, es por eso que desde este punto se ha tomado en cuenta la participación de la
mujer como deportista, tomando en cuenta que las mujeres desde antaño, hemos
sido representadas como una figura doméstica, que debe estar encargada de los
quehaceres de la casa y del cuidado de los hijos, obviando por completo la idea
de que una mujer puede ser deportista, emprendedora o gobernadora de un pueblo
que busca un desarrollo, político, económico y social, que beneficie a todos.
La
participación de las mujeres en la actividad física y en el deporte ha sido, y
todavía es en la actualidad, menor que la de los hombres, tomando en cuenta que
la participación de la mujer es menor en los ámbitos que tradicionalmente se
han considerado públicos como el mundo laboral, político, cultural, etc. y el
deporte es uno de ellos.
Al
igual que los hombres, las mujeres somos capaces tanto física como
intelectualmente de ponernos al frente de un grupo, así como lo hacen cuando
crían a sus hijos, fomentando valores e implantando ideologías que los llevarán
por el sendero del bien, alejados de los estereotipos planteados en esta
sociedad machista.
Este
es caso de muchas mujeres que han incursionado en diferentes disciplinas como
el futbol, atletismo, marcha, ecuaboley, natación, pesas, entre otras,
participando incluso en campeonatos internacionales, dejando en alto el nombre
de nuestro país, y aclarando que las mujeres no son el sexo débil y que pueden
ser también parte del desarrollo deportivo.
Junto
a los hombres las mujeres también pueden hacer historia, dejando una huella que
benefician a los demás, una marca que nos identificará como mujeres idealistas
y emprendedoras que rompieron las barreras y eliminaron miedos estereotipados
de sentirse inferiores, pero siempre llevaremos en nuestra mente aquella
ideología que nos hará creernos fuertes y capaces.












